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domingo, 18 de junio de 2017

El nuevo blog "Todo Zombies Saga"

He abierto un nuevo blog titulado Todo Zombies Saga. El cual lleva esta cabecera:
Este nuevo blog, lo he abierto por el simple hecho de que, cuando empiece a subir los capítulos, las únicas entradas de este blog, van a ser la de los capítulos. Todo Zombies Saga es un blog informativo y de guía, sobre personajes, anécdotas de los capítulos y demás. En el, también subiré vídeos contando cosas de tanto las novelas como del cómic. Así, separaré los capítulos de las demás noticias.
La primera entrada que escribiré esta tarde en el, será sobre los personajes del capitulo 1 y algunos datos de estos.

sábado, 17 de junio de 2017

Los volúmenes y accesos rapidos

Los capítulos de Zombies y sus secuelas, se distribuyen en volúmenes de 20 capítulos. Estos capítulos estarán marcados con una etiqueta según el volumen en el que se encuentren. Tras el capitulo final de uno de los volúmenes, se publicará una entrada con 20 enlaces ordenados, uno por cada capitulo. Al mismo tiempo y para evitaros que estos volúmenes se pierdan entre entradas, no solo tendréis su etiqueta correspondiente, si no que además, en el lateral derecho del blog, encontrareis los banners sobre los que al hacer click, os llevará directos a su entrada.

Estos son los banners que encontrareis llegado el momento.






Cuando estén puestas (Saldrán cada 20 capítulos) bastará con un click sobre ellas. Así estará bien ordenado todo.
Por otro lado, habrá también varios banner en el lateral izquierdo que os enviarán a otros blogs (Ya hay algunos) Estos son.




miércoles, 14 de junio de 2017

El 10 de Septiembre

El 10 de Septiembre, es la fecha en la que comenzaré a publicar los capítulos en el blog. Publicaré los capítulos 1 y 2. El 1 que ya habéis leído era más que nada una muestra, por lo tanto, lo volveré a subir con una pequeña corrección, esta será el año de la fecha que haya, ya que quiero hacerlo de una manera que cuando estrene The Survivors Land, quiero que coincida con el mismo año en la que se empieza a desarrollar la trama. Debido a que The Survivors Land, desde el primer capitulo, hay un salto temporal de 5 años desde el final de Necroworld.  Algo necesario para desarrollar las nuevas historias de los protagonistas.
Por otro lado, al mismo tiempo, se abrirán dos blogs más. Un estará titulado: Todo Zombies Saga. Un blog que estará disponible a partir del 10 de Septiembre y donde iré subiendo comentarios de los capítulos y algunos datos curiosos de este, puede que con un vídeo incluido (Según se me de la edición)
El otro blog se llamará: Zombies: Completa. Será un blog donde de manera individual, iré subiendo los capítulos, haciendo entonces una especie de indice. (Cada novela de la trilogía tendrá su blog independiente) Esto lo hago para que exista para los lectores, una forma más cómoda de leer.
Incluso, puede que más adelante. Haga una venta de las novelas, bien baratas y de pago via paypal, lo haré de una forma bien montada para poder leerlas en un libro electrónico, móvil o pc.

domingo, 11 de junio de 2017

ZOMBIES CAPITULO 1 (Demostración)

1
PANDEMIA



Día 15 de junio de 2011
7:45 horas de la mañana…
Puzol…

Hacía una semana que había vuelto del ejército. Estaba de permiso y no volvería hasta dentro de una semana al cuartel, era un permiso especial debido a mis méritos. Eran las 7:45 de la mañana cuando sonó el despertador. Mis hermanos seguían durmiendo, y yo, me levanté, desayuné y me duché, poco después me puse la ropa deportiva y bajé a la calle para ir a correr, necesitaba mantenerme en forma. Al bajar a la calle, vi una ambulancia y a la policía. También había un vecino mío, me acerqué a el y le pregunté.
—¿Qué ha pasado?
—Al parecer, entraron a robar en casa de una mujer. Ella se defendió y la han herido— Respondió mi vecino. En ese momento, escuchamos unos disparos. Eso hizo que tanto mi vecino como yo, nos agacháramos y nos pusiéramos a cubierto detrás de uno de los coches aparcados en mi calle. Escuchamos más tiros que parecían venir del último piso del edificio que tenía delante de mí, justo el mismo donde estaban estacionados los policías. Segundos después, escuchamos un grito desgarrador. Entonces por la portería que estaba vigilada por la policía, salieron unos enfermeros y varios policías  llevando a un policía herido sobre los hombros. Se podía ver perfectamente como perdía mucha sangre. Algo malo estaba ocurriendo allí arriba. Algo totalmente inhóspito.
—¿Que coño ha pasado ahí arriba? —preguntó un policía sacando el arma y caminando hacia el interior del edificio con decisión, aunque, en su cara, podía verse que lo invadía el miedo. Algo totalmente lógico.
—El tío que atacó a la mujer. Estaba aun dentro, creíamos que se había largado al no responder, pero ese tipo salió de la nada y atacó a vuestro compañero. Le ha mordido y está perdiendo mucha sangre. Debemos llevarlo al hospital o se morirá— explicó uno de los enfermeros  apartando al policía a un lado. —No se que se ha tomado ese tío, pero ni las balas le hacen efecto. Debe estar puesto hasta las cejas.
—¿Y que le ha pasado a usted? Está sangrando— preguntó el policía cogiendo al enfermero por el brazo y observando la herida que tenía, en la cual, se podía ver la marca de los dientes.
—A mi también me mordió. Ya se lo dije. Ese tío estaba como loco. Unos compañeros suyos tuvieron que dispararle, pero después de tres tiros, seguía en pie, están intentando reducirle, pero necesitan ayuda—dijo el enfermero. En su cara podía verse claramente que no sabía que era lo que estaba ocurriendo realmente.
Entonces se escucharon más gritos y más disparos. Era como si en ese bloque de viviendas, se hubiese desatado una auténtica guerra.
—¿Qué cojones está ocurriendo ahí arriba? —preguntó mi vecino mirándome.
En ese momento. Ambos vimos que el ruido estaba atrayendo a varios curiosos —No lo se— respondí poniéndome de pie. Seguidamente, comencé a caminar hacia el grupo de policías que estaba allí. Necesitaba saber que estaba ocurriendo. Todo eso estaba ocurriendo en mi calle, tenía derecho a saberlo por si tenía que tomar medidas. No tardó en salirme un policía al paso.
—No se puede pasar. ¿No ves que estamos en medio de un jaleo de cojones? Lárgate de aquí… Hostias— El policía miró a los curiosos. —Váyanse de aquí. No hay nada que ver. Desaparezcan de aquí antes de que empiece a repartir multas.
—Soy militar. Quizás pueda ayudar. ¿Qué es lo que está ocurriendo ahí arriba?
—¿Y a mi que me cuentas? Como si quieres ser el mismísimo general. Lárgate de aquí. Estorbas. — el policía me empujó nuevamente y yo retrocedí levantando las manos, en señal de que iba a hacer lo que decía. No había manera de pasar.
Más disparos se escucharon y nos sobresaltaron, en ese mismo instante, el walkie talkie del policía que tenía delante, sonó y se escuchó la aterrorizada voz de un hombre. Seguramente la de otro policía.
—¿Qué está pasando ahí arriba? —preguntó el policía. —Informe… Maldita sea.
Entonces la respuesta que recibió y que pude escuchar. Hizo que todo aquello se volviera mucho más confuso. —Es el sospechoso… Está… Maldita sea…— se escucharon más disparos. —Había otro… Hay heridos…— la comunicación se cortó de repente.
El policía  tiró el walkie talkie al suelo debido a la rabia. Seguidamente comenzó a impartir órdenes a los  policías que allí había. Estos sacaron sus armas y comenzaron a entrar. También ordenó a los enfermeros que trajeran más ambulancias. Me miró nuevamente a mí. —Que te largues a tu puta casa, coño— seguidamente, el policía se adentró en la portería siguiendo a los demás.
Yo me di la vuelta y regresé a mi portería, era evidente que algo pasaba y yo, ya no tenía cuerpo para irme a hacer ejercicio, estaba demasiado confuso e intranquilo. Comencé a subir las escaleras en dirección al tercer piso. Allí era donde estaba mi casa. Cuando iba por el segundo piso, me detuve en seco al escuchar más sirenas. Seguí subiendo y entré en mi casa y cerré la puerta. Me quedé apoyado en la pared de la entrada, tratando de asimilar aquello de lo que en cierto modo había sido testigo. Lo cierto era que estaba bastante asustado por lo que acababa de ver. Algo malo estaba pasando. No era normal lo que estaba ocurriendo. ¿Qué persona era capaz de seguir de pie tras recibir varios disparos.
—¿Qué coño está pasando? — preguntó mi hermano Carlos saliendo al pasillo. Por  la cara que tenía, se acababa de levantar. —¿Eso son sirenas? ¿Y disparos?
Yo no respondí. Estaba bastante consternado todavía. Entonces pensé en llamar a David, mi amigo desde niños y con el que había trabajado en varios sitios. Probablemente ya estaba despierto a esas horas. Fui a coger mi móvil y busqué su número. Llamé y esperé, aunque  no tardó en responder.
—¿Diga? —preguntó David. Incluso por su  auricular se escuchaban las sirenas. Su calle estaba a continuación de la mía. Solo nos separaba un cruce.
—Algo pasa en mi calle— comencé decir—Está la policía y hay ambulancias. Es algo sobre un tío que está muy agresivo.  No se por que, pero se ha puesto a morder a la gente—dije yo intentando estar tranquilo, pero las manos y las piernas me temblaban.
—Llevo un rato escuchándolo. Aunque no sabía de donde provenía ¿Todo ese escándalo es en tu calle? ¿Qué narices está  ocurriendo?— preguntó David.
—No lo se. Joder, pero no dejan de escucharse disparos y gritos...— hice una pausa al escuchar más sirenas. Estas parecían venir de la calle de detrás de mi finca. Me acerqué al balcón y vi varios coches de policía, pero estos iban en dirección contraria a la que se suponía que tenían que ir. Era como si estuviese ocurriendo lo mismo en otro sitio. Algo que no me tranquilizaba en absoluto, de hecho, lo empeoraba.
—¿Sigues ahí? —preguntó David. —Te has quedado mudo.
—Si, es que estoy oyendo más sirenas, alguna buena se ha armado. Porque están tirando hacia la parte de abajo del pueblo. La zona vieja—dije yo
—Pues quédate en casa y estate atento a las noticias. A ver que dicen, porque es evidente que algo dirán. Esto no es algo que ocurra todos los días. Luego más tarde te veo. Yo tengo cosas que hacer.
—De acuerdo. Ya te contaré cuando sepa algo. Luego nos vemos.
Colgué y encendí la televisión, esperando a que dijeran algo de lo ocurrido. La noticia no tardaría en correr como la pólvora gracias a internet y demás medios de comunicación. Eso era un hecho.

13:00 Horas del medio día…

A la una de la tarde llegó mi madre del trabajo y me preguntó que había pasado. Ya que había visto que una de las porterías de la calle tenía puesto un cordón policial. El jaleo, hacía rato que había pasado, pero mis nervios seguían ahí. Yo se lo conté todo con pelos y señales. Más tarde  llegó mi padre, a el también se lo conté. Estuvimos esperando hasta que comenzaron las noticias  a las dos del medio día. Lo teníamos puesto en Canal 9. El canal de la comunidad valenciana. No tardó en aparecer el presentador de las noticias. En su cara, podía verse la preocupación. De hecho, estaba sudando.
—Buenas tardes. Nos ha llegado un informe de que en la localidad de Puzol  ha habido una violenta agresión. Hay varios muertos y heridos entre el cuerpo policial y el equipo medico. El agresor ha sido encerrado en los calabozos de la guardia civil. Lleva disparos por todo el cuerpo, pero aun así, sigue en pie y se encuentra en un estado de agresividad inusual. Los médicos se han trasladado allí para tratar de averiguar que es lo que le ocurre…—el presentador hizo una pausa, se llevó un dedo a la oreja, miró entonces a un lado, pareció hablar con alguien, volvió a mirar al frente y volvió a hablar. Parecía que su preocupación había aumentado —Acaban de informar de que en valencia capital se han dado varios casos similares. Uno de ellos, un hombre ha muerto a causa de una agresión. El sujeto le arrancó parte de la cara a mordiscos. Informan también que hay múltiples heridos en el hospital clínico de Valencia. Todos presentan mordiscos— El presentador hizo una pausa— Pasemos la conexión a nuestra compañera Carolina Suarez. Está en el hospital clínico de  Valencia—el presentador pasó la conexión y la periodista apareció en pantalla. Parecía que se encontraba delante de la entrada del hospital.  De fondo, podían escucharse sirenas, disparos y helicópteros. Era toda una verdadera locura. Mucho peor que lo que había sucedido en mi calle.
—Nos encontramos en valencia. En frente de la entrada del hospital clínico. Donde se han trasladado a los múltiples heridos a causa de los varios incidentes. Hace un rato se han escuchado disparos, pero ya no se oye nada...—la reportera se paró al escuchar un grito. —Si habéis escuchado eso… Vamos a tratar de entrar dentro— en ese momento se escuchó un grito que venía de detrás de la reportera. En ese mismo momento, comenzó a correr con el cámara detrás, hasta que comenzaron a gravar a un grupo de personas que corrían por los pasillos del hospital, fue entonces cuando se vio a un hombre con media cara arrancada, morderle en el cuello a una enfermera. Entonces un guarda de seguridad apareció  en el plano de la cámara y apuntó al agresor. En mi casa, todos habíamos dejado de comer, teníamos la vista clavada en la pantalla.
—No se mueva— se escuchó decir al guarda. Entonces, el hombre de la cara desgarrada, dejó de morder a la enfermera. Esta cayó muerta al suelo. Entonces aquel tipo, comenzó a acercarse al policía. Cuando estaba a unos metros del guarda, lanzó un grito y se abalanzó sobre el. El guarda disparó varias veces, pero nada detuvo a aquel tipo, el cual comenzó o morder al guarda. La cámara en ese momento comenzó a moverse de forma confusa. Estaba huyendo. Mi madre se tapó los ojos al ver las escenas que iban pasando por la pantalla. Ella me dijo que apagara la tele, pero yo, estaba atónito con lo que estaba ocurriendo, no podía creérmelo. Entonces mi madre, sin previo aviso, se levantó y la apagó. Nadie volvió a encender el televisor durante toda la comida.
*****
Por la tarde, ya más tranquilo, salí a la calle. Caminé por la acera donde se encontraba mi bloque. La cosa allí estaba más tranquila por lo que parecía. Llegué hasta la portería donde había ocurrido todo y vi que estaba cerrada a cal y canto, pero no se veía a nadie. Después de eso, me fui a llamar a David.
Llamé a David y este bajó a su portería. Por su cara, me di cuenta de que el también había visto lo ocurrido en canal 9. Parecía conmocionado.
—Has visto lo que ha pasado ¿Verdad?—le pregunté yo. —Ha sido horrible. Mi madre apagó el televisor. ¿No te parece extraño que haya pasado más o menos lo mismo que aquí?
—Si. Yo vi todo lo que sucedió. La periodista está muerta. Después de lo del clínico, mostraron varias partes de la ciudad. Había disturbios por todo el centro de Valencia. Después llegaron las hipótesis. Dicen que tiene que ver con ese virus que tanto se mencionaba hace unas semanas. Ese que parece que se originó en Irak. —dijo David
En ese momento caí en la cuenta de lo que decía David. Tenía razón. Antes del permiso, mientras estaba en el cuartel militar. En las semanas previas a mi regreso a Puzol. Todas las cadenas de televisión hablaban de un virus, pero parecía que todo estaba controlado. De repente, la alarma había saltado de nuevo. De hecho, si la alarma había saltado y lo que había ocurrido en Puzol y Valencia, había sucedido en otras partes de España, era posible que, en cualquier momento, recibiese una llamada del cuartel para regresar y entrar de servicio.
En ese momento, llegó Leandro. Cuando llegó junto a nosotros, nos miró. Se le notaba que el también estaba al corriente de todo. —¿Visteis lo que pasó? —preguntó el —Parece ser que en Madrid y Barcelona se han dado casos similares. Esto es una locura. Incluso en la televisión han salido grupos religiosos que aseguran que es el fin del mundo y que los agresores no están vivos. Hablan de muertos que caminan. Es una maldita locura.
—¿Estás de cachondeo? —pregunté yo. Aunque me di cuenta por su cara de que hablaba muy en serio.
En ese momento. David recibió una llamada de móvil. Habló unos segundos y nos miró —Acaba de llamarme Toni. Quiere que vayamos a su casa. Alicia, Anna y Bosco están allí.
*****
Los tres nos encaminamos hasta casa de Toni. Subimos las escaleras de la finca y entramos por la puerta cuando Toni nos abrió. Pasamos al salón y allí nos encontramos a Bosco, Anna y Alicia. Estaban viendo la tele. Estaban emitiendo la repetición de lo ocurrido en valencia. Después comenzaron un debate sobre lo sucedido. El ambiente del plató parecía estar muy caldeado. Se notaba los nervios de los tertulianos y en la parte inferior de la pantalla, se veía pasar letras rápidamente. Se podía ver que se mencionaba que se había perdido contacto con algunos pueblos y ciudades. Toni en ese momento, cogió el mando de la tele y subió el volumen. David, Leandro y yo tomamos asiento.
—Digamos que nos encontramos ante una crisis vírica— comenzó a decir uno de los tertulianos. Un hombre de espesa barba blanca —Está recién descubierta y no estamos preparados para algo así. No sabemos como se transmite ni de donde ha salido, pero está claro que debemos detenerla o podríamos tener una pandemia en pocos días. De hecho, se podría decir que estamos en el inicio de la misma.
—Ya está descontrolada. Hay disturbios en todas las grandes ciudades. No solo de España, si no de mundo entero— Respondió un hombre calvo y con gafas. Este manejaba varias hojas de papel. —Estos informes hablan de gente aparentemente muerta que vuelve a la vida y ataca a los vivos.
—Disculpen— Interrumpió la conductora del programa. —Aquí tenemos a Iker Jiménez. El, aportará más información sobre lo que el señor Ramírez dice— dijo la presentadora señalando al hombre calvo y con gafas. Justo en ese momento. Iker Jiménez. El presentador del programa de misterio “Cuarto Milenio”, apareció en escena. Este caminó con paso firme hacia los sillones y se sentó. Se ajustó la corbata y comenzó a hablar.
—Buenas tardes. Tal como el señor Ramírez dice, creo que se trata de un virus mortalmente contagioso. Un pueblo africano fue arrasado por algo similar. No hubo supervivientes. El ejército americano exterminó a los habitantes y quemó los cuerpos. Algunos soldados estadounidenses se vieron afectados. Se trata de un virus de origen desconocido, quizás de origen extraterrestre. Este virus, dota al sujeto de una agresividad increíble que desata el sentido más primitivo del ser humano— dijo Iker.
—¿Qué sentido es ese? — preguntó el hombre de la barba.
—El de la necesidad de alimentarse. Con esto quiero decir, que el afectado necesita alimentarse de carne humana. Tal y como hemos podido observar. Podríamos denominar a los infectados como zombis. Debido al agresivo comportamiento y al canibalismo... Más bien, diría que se transmite por....—Iker se detuvo cuando otro hombre lo interrumpió.
—Su teoría es una estupidez. No tiene ningún sentido. ¿Zombis? No existen los zombis. No son más que patrañas que usted inventa para hacer dinero. Es usted un maldito embustero. Los alienígenas no existen, ni ninguna de estas estupideces que usted menciona en su programa. Es evidente de que es rabia o alguna variante.
—Mi programa es solo un pasa tiempo para los aficionados al misterio. Aquí estamos hablando de algo muy serio. Hay gente que ha muerto. Hay miles de videos circulando por la red donde muestran a los infectados regresar a la vida tras haber muerto aparentemente.
Seguimos viendo el programa hasta que se hizo de noche. Debían ser más de las nueve de la noche cuando la luz se fue. Toni, comprobó varias veces si había saltado el automático, pero no fue así. En la calle, también estaba a oscuras.
—¿Que pasa ahora? —pregunté yo levantándome del sillón.
—No es solo aquí. En la calle tampoco hay luz. Debe haberse ido en todo el pueblo… Es  posible que...—Toni se quedo en silencio cuando escuchó un ruido. Todos lo escuchamos. Nos asomamos al balcón, y vimos helicópteros cruzar el cielo. Algunos iban en dirección al ayuntamiento. Entonces de repente empezamos a escuchar disparos y explosiones que venían desde distintos puntos del pueblo. Era una autentica guerra.
—¿Pero qué cojones pasa ahora? —preguntó Bosco.
—No lo se, pero yo me voy a casa. Mi familia debe estar muy asustada. Debo ir con ellos—dije yo acercándome a la puerta.
—Espera. Me voy contigo— dijo David viniendo detrás seguido por Leandro.
—Nosotros nos quedamos aquí hasta que esto pase—dijo Toni
—¿Y si no pasa? — pregunté yo. —Las cosas no están para nada normales.
Toni me miró. —Entonces estaremos jodidos.
David, Leandro y yo, salimos de casa de Toni. Bajamos a la portería y salimos a la calle. A lo lejos, vimos a un grupo de militares que parecían estar en misión de reconocimiento. Eso, hizo que nos quedáramos quietos observando. Entonces un grupo de personas  aparecieron doblando una esquina y se acercaron corriendo hacia ellos. Los militares, comenzaron a disparar a discreción, las personas comenzaron a caer, pero seguían moviéndose. Pude fijarme bien en ello. Daba igual en que parte del cuerpo les dispararan. Los hacían caer, pero enseguida, volvían a estar en pie. Pronto, los militares se vieron superados y comenzaron a retroceder. Más helicópteros cruzaron el cielo y comenzaron a bajar militares para apoyar a los militares que huían.
—Salid de aquí ahora mismo. Id hacia la iglesia que hay en Ildefonso fierro. Están evacuando a la gente—dijo un militar bajando por una cuerda y situándose a nuestro lado.
Entonces un grupo de gente vino corriendo por la calle situada a nuestra derecha.
—¡¡¡¡¡infectados a las tres!!!!!—gritó un militar.
Los militares, comenzaron a disparar y nosotros comenzamos a correr de regreso a la portería de Toni, con la intención de ponernos a salvo. Al llegar allí, vimos a un hombre intentando atravesar el cristal de la puerta. Estaba infectado y daba cabezazos intentando salir. Segundos después, otros tres infectados aparecieron y atravesaron los cristales con las manos intentando cogernos. Al ver que no podríamos entrar, nos dimos media vuelta y comenzamos a correr hacia el barranco, una zona por la que antiguamente pasaba agua, en esos momentos, estaba lleno de vegetación y basura. Bajamos rápidamente por la pendiente. Casi rodando. Llegamos a bajo y desde allí escuchamos los disparos y los gritos. Sentí que los soldados estaban perdiendo la batalla.
—¿Que hacemos ahora? — preguntó Leandro poniéndose de pie a mi lado.
—Vamos hacia la Plaza de Santa Marta. Si hay helicópteros allí evacuando a la gente, podremos largarnos.
—¿Y nuestras familias? ¿Y nuestros amigos?— preguntó David.
—Puede que estén siendo evacuados ellos también— respondí. Aunque más que una creencia, era un deseo. En esos momentos, lo único que pensaba, era en sacar a David y a Leandro de allí. Quizás, no estuviera de servicio en esos momentos, pero como militar, era mi obligación ayudarles.
Comenzamos a correr por el barranco. Cuando estábamos a punto de llegar a la parte que nos llevaría directos a la placeta donde estaban evacuando, contemplamos aterrorizados como la calle Ildefonso fierro era un campo de batalla. Había infectados y militares. También había cadáveres por todas partes. Seguimos por el barranco hasta la zona de evacuación. En ese momento vimos un grupo de infectados. Algunos estaban subiendo desde el barranco a la plaza. En ella, había militares disparándoles con todo lo que tenían. También escuchábamos gritos de gente en la plaza. Algunos infectados se dieron cuenta de nuestra presencia en ese momento y comenzaron a correr hacia nosotros. Nosotros al verlos, dimos media vuelta y comenzamos a correr.
—¿Hacia dónde vamos ahora? — pregunté mientras corría y miraba hacia atrás.
—El restaurante Blau Mar, está abierto. Vamos—dijo Leandro señalando al frente mientras corríamos. La puerta metálica estaba semi abierta, a unos veinte metros de nosotros.
Llegamos a las puertas y pasamos por debajo de la persiana metálica. Rápidamente, los tres la bajamos dejando fuera a los infectados. Estos enseguida comenzaron a golpearla frenéticamente mientras gritaban. Leandro se quedó sosteniéndola con todas sus fuerzas mientras David y yo, buscábamos cosas con las que bloquear la puerta. Un minuto después habíamos llenado la entrada de mesas y sillas. Fuera, seguían escuchándose los gritos salvajes de los infectados. Era la primera vez que escuchaba algo así. Parecían animales salvajes.
—¿Eso aguantará? — preguntó Leandro dando unos pasos hacia atrás y jadeando por el esfuerzo mientras se doblaba sobre sí mismo y ponía sus manos en las rodillas.
—Esperemos que si—respondió David yendo hacia la cocina del restaurante.
—¡Eh! Ten cuidado— le advertí —Podría haber uno ahí dentro.
—Creo que, si hubiera alguno de esos aquí dentro, ya lo sabríamos. Voy a comer algo— respondió David.
Leandro y yo nos quedamos frente a la persiana de metal. Entonces noté el olor. Miré a Leandro y me di cuenta de que el también se había dado cuenta.
—¿Ese olor es descomposición? Es así como huelen los muertos.
Yo me tapé la nariz. Justo iba a responder, cuando escuchamos un ruido dentro de la cocina. Nos dimos la vuelta y vimos a David retroceder con las manos en alto. Entonces alguien más apareció apuntándole con un rifle de caza.
Cuando la persona que empuñaba el rifle de caza salió de la oscuridad, nos dimos cuenta de que se trataba de Jordi, un amigo nuestro al que conocíamos desde hacía muchos años. Al vernos, Jordi bajo el arma y se acercó a la persiana bloqueada para echar un vistazo. Los infectados seguían aporreando la persiana y el se dio la vuelta para mirarnos.
—No pueden entrar ¿verdad?
—No creo—respondí —¿Que haces aquí? ¿Estás solo? ¿Y de dónde has sacado el arma? — pregunté yo acercándome a él. —Nos vendrían bien unas cuantas a nosotros.
—Es del dueño del bar… Supongo. La encontré cuando me refugié aquí. Ahí debajo—dijo Jordi señalando la barra.
—¿Llevas mucho aquí? —preguntó David intentando encender la luz, pero no hubo suerte.
—Es inútil. Yo también lo he intentado varias veces. La luz se ha ido en todo el pueblo—dijo Jordi sentándose en una silla.
—¿Y que se sabe de la evacuación? —preguntó Leandro sentándose en otra silla cerca de Jordi.
—Ni idea, pero tenemos que salir de aquí— respondió Jordi. ¿Alguna idea?
—Justamente lo que estaba pensando. ¿Pero sabes que? Con todos esos cabrones sueltos por ahí va a ser un poco difícil. Estamos atrapados—dije yo mientras me iba hacia la cocina con la esperanza de encontrar algo que pudiera servirnos.
Entré en la cocina y vi que todo estaba patas arriba. Era como si hubiese pasado por allí un tornado. Seguí observando y entonces vi los pies de alguien que estaba tendido en el suelo con medio cuerpo debajo de un mantel, el cual tenía una gran mancha de un color rojo casi negro.  Me tapé la nariz y levanté el mantel, entonces vi que la cabeza no estaba. Salí de la cocina y caminé hacia Jordi. Entonces señale con un dedo a la cocina. —¿Has visto al tío ese de ahí dentro? ¿Que pasó con la cabeza?
—Logró refugiarse aquí conmigo, pero al estar aquí un rato, se convirtió en un caníbal de esos y me atacó.  No tuve más remedio que matarle—dijo Jordi
En ese momento comenzamos a escuchar tiros y explosiones en el exterior. También escuchamos helicópteros. Los cuatro nos pusimos de pie y a través de las ventanas, nos veíamos alumbrados por el resplandor de los disparos y las explosiones.
—¿Que cojones…? —preguntó David acercándose a la persiana metálica.
—Deben ser los soldados— respondí poniéndome a su lado— Debe haberse declarado un código rojo. La situación debe haberse descontrolado. Es muy posible que la infección se esté extendiendo. Esto se está poniendo feo. Muy feo. Si esto sigue así, es posible que el gobierno ponga en marcha el protocolo de contención. No es algo que ocurra con frecuencia, pero puede ocurrir. Si eso ocurre. Tendremos que salir echando leches de aquí— caminé hacia la puerta y agarré las patas de una silla.
—Espera un momento. No des ni un paso más Juanma. Te lo advierto—dijo Jordi levantándose de la silla y apuntándome con el rifle de caza. —Aléjate de la puerta. Vamos.
—¿Me vas a disparar? —pregunté yo girándome hacia Jordi. —¿Tienes idea de lo que ocurrirá si ponen en marcha un protocolo de contención? Si eso ocurre, estaremos más que jodidos. Estaremos muertos. Tenemos que irnos.
—Ten por seguro que lo hare si pones mi vida en peligro. Me dan igual los putos protocolos. Además, a los que pueden estar infectados hay que matarles antes de que se transformen. ¿Como se yo que no estáis infectados?—preguntó Jordi mirándonos a los tres y apuntándonos. —Y estoy seguro de que esto es cosa de los militares.
—¿Y como sabemos que no lo estás tú? —pregunté acercándome a él. —¿Cómo va eso? Estamos infectados nosotros por que tú lo piensas, pero tú también podrías estarlo. Lo mires como lo mires. En esta situación. Los cuatro somos igual de peligrosos.
En ese momento escuchamos una explosión cercana y nos quedamos en silencio. Jordi bajó el arma.
—Pronto será media noche. Propongo montar guardias por si pasa algo. Mañana temprano, si vemos que esto se ha calmado. Iremos hasta la iglesia y nos marchamos de aquí. Solo espero que no nos hagan saltar por los aires antes. Al menos será algo rápido y no nos enteraremos—dije yo
—De acuerdo ¿Quien hará la primera guardia?—preguntó Leandro
—Esta la haré yo. Hasta las doce. De doce a tres la hará Jordi. De tres a cuatro Leandro y tu de cuatro a seis— dije mirando a David por ultimo —Será cuando intentaremos irnos—dije yo.
Las guardias comenzaron. Los demás se fueron a dormir y yo me senté junto a la ventana. Estando solo comencé a llorar. No podía creerme todo  lo que había sucedido. Estaba preocupado por todos, especialmente por mi familia. La última vez que los había visto, había sido durante la comida. Tenía miedo y me aterrorizaba la idea de verlos convertidos en aquellos seres o infectados. No sabía si iba a ser capaz de hacer lo que había dicho Jordi. Nunca había matado a nadie, y esperaba no tener que hacerlo nunca.

Día 16 de Junio de 2011
06:00 horas de la mañana… Puzol…

David me despertó a las seis de la mañana. El había terminado de hacer su guardia. Yo me había ido a dormir cuando Jordi entró a hacer su guardia. Me levanté y miré el reloj. Entonces David me miró.
—Ya hace rato que no se oye nada. Es como si todo hubiese pasado de golpe. Aunque tengo malas noticias. Llevo horas probando mi teléfono móvil. No funciona… Y los teléfonos  tampoco. La luz tampoco ha vuelto. Las cosas están fatal.
—Despierta a estos dos— dije yo acercándome a la ventana. Al asomarme, vi a través de los barrotes que todo estaba desierto. Había coches y casas en llamas. En el suelo se veían cadáveres, tanto de civiles como de militares. Los militares aun sostenían sus armas. Me di la vuelta. Entonces vi como Jordi y Leandro se levantaban. No parecía que hubiesen dormido mucho. Leandro se acercó a mí en ese momento.
—¿Cómo está la situación? ¿Buenas noticias?
—Ahora parece tranquilo, pero en general, las cosas no están bien—respondió David
—Son las seis. Vamos a ver, Jordi— dije mirándolo a el —Sígueme. Abriré la persiana para salir. Si hay alguno e intenta entrar o nos ataca, le disparas—dije yo encaminándome hacia la persiana.
Al abrirla no vi a ningún infectado. Salí fuera seguido por Jordi que apuntaba en todas direcciones cubriéndome.
—Intenta calmarte. Esos nervios podrían hacerte cometer errores y dispararte a ti mismo o a nosotros— le dije dándome la vuelta.
David y Leandro también salieron, ellos andaban a unos pasos por detrás. Al ver los cadáveres se quedaron atónitos.
—Esto ha sido una masacre—dijo David —Es terrible.
Yo me acerqué al cadáver de un soldado y cogí su fusil. Tuve que romperle los dedos para quitárselo. Primero comprobé si le quedaba munición, después busqué en su mochila y vi que llevaba una linterna, latas de conserva y varios cargadores. Me la colgué al hombro y avance hacia otro cadáver e hice lo mismo.
—Toma— dije dándole el fusil a David—Es un HK 42. En la mochila tienes munición y una linterna ¿Sabes como usarlo?—
—Apuntar, apretar el gatillo y disparar. Si, lo voy pillando—respondió David con una sonrisa
—Ten cuidado con el retroceso. Podría romperte el hombro. Ahora uno para Leandro—dije yo buscando el cadáver de otro soldado
—No me gusta eso de tener que quitarle el arma a un soldado. Podríamos tener problemas —dijo Leandro
—El ya no va a utilizarla. Además si quieres sobrevivir, tendrás que tener un arma. Yo tampoco quisiera tener que usar armas, pero es necesario—dije yo avanzando hasta otro soldado muerto. Lo volví a revisar y le cogí el fusil y la mochila. Entonces se lo di a Leandro.
—Está llena—dijo Leandro cogiendo la mochila.
—Estos pobres diablos no agotaron ni la munición—comencé a decir —Acabaron con ellos— no pude evitar recordar a mis compañeros del ejercito. ¿Dónde estarían? ¿Se habrían visto metidos en toda la batalla? Jordi apareció en ese momento con otro fusil y una mochila.
—En esta mochila hay granadas. De algo nos servirán ¿no?
—Ya lo creo. Venga, vamos hacia la iglesia. Con suerte aun estarán evacuando a gente o habrá refugiados dentro de la iglesia—dije yo encaminándome hacia el barranco.
*****
La estación de trenes estaba desierta. Había un tren allí parado. Bosco cerró todas las puertas y se acercó a Anna y a Alicia, en ese momento Toni salió del servicio. Ellos habían llegado allí tras abandonar la casa de Toni, haber escapado de la plaza con vida por los pelos y pasar la noche en casa de un hombre, la cual habían abandonado tras hacer un terrible hallazgo, uno que probablemente les había marcado de por vida.
—Ahí dentro no hay nadie—dijo Toni caminando hacia sus compañeros. —Este lugar está vacio.
—Aquí estaremos resguardados de cualquier ataque. No podíamos imaginar que la evacuación se complicara tanto—dijo Bosco —Esto es de locos.
—Había infectados entre la gente. Se está extendiendo muy rápido. Dentro de poco no quedara nadie con vida, y como no salgamos de aquí pronto, moriremos o algo peor—dijo Toni.
—Vamos a morir—dijo Anna con expresión de cansancio y pesadumbre. —No puedo dejar de pensar en esa pobre niña. ¿Todo será así a partir de ahora?
—¿Y los demás? Me refiero a Juanma, David y Leandro ¿Que habrá sido de ellos?—preguntó Alicia —¿Creéis que estarán vivos?
—No lo sé, pero…— Bosco no terminó la frase. En ese momento, un infectado, se lanzó contra la puerta mientras otros comenzaron a intentar atravesar las ventanas de la estación de trenes.
—Joder ¿Como han sabido que estábamos aquí?—preguntó Toni —¿Es que nunca nos van a dejar en paz?
—Deben olernos o algo así— sugirió Anna. —Si no, no me lo explico.
En ese momento, apareció Guillermo. Guillermo era un conocido suyo. Había coincidido con ellos varias veces. Sus ojos estaban privados de vida y tenía la ropa hecha jirones. Estaba cubierto de sangre, y presentaba feas heridas por todo el cuerpo. Le habían estado mordiendo sin parar, por lo que parecía. Estaba indudablemente infectado. Era uno más de esos seres.
—¡¡¡Joder!!!—exclamó Bosco retrocediendo mientras cogía el arma que tenía en su cintura. Una pistola de 9mm que había cogido de casa de aquel hombre.
—¡¡¡Dispárale!!!—le gritó Toni a Bosco
Bosco sacó la pistola. Miró una última vez a Guillermo y disparó. La bala impactó en el cuello de Guillermo, pero este seguía moviéndose y dando gritos de furia. Los otros infectados, seguían metiendo los brazos a través del cristal, esta vez, más excitados por el ruido provocado. Bosco, volvió a disparar y la bala impactó en el pecho de Guillermo. Este retrocedió un poco, y enseguida, se lanzó contra la puerta. Comenzó a dar cabezazos contra el cristal. Parecía un animal salvaje.
—¿Es que no se muere? —preguntó Anna abrazándose a Alicia.
Entonces Bosco afinó la puntería y disparó una vez más. La bala impactó en la cabeza de Guillermo y este se quedó quieto, seguidamente se derrumbó como un saco de patatas.
—Es la cabeza—susurró Bosco. Entonces comenzó a disparar a todos los infectados a la cabeza mientras gritaba —¡¡¡Salid por la puerta de atrás!!! Pasad el tren y corred. No miréis atrás— Toni abrió la puerta y un infectado se le echó encima. El infectado intentó morderle, pero Toni, se zafó de él rápidamente y Bosco le disparó.
—Venga, vámonos—dijo Bosco saliendo por la puerta y disparando a un infectado que se acercaba corriendo saliendo de dentro del tren que permanecía parado.
—¿Hacia dónde vamos? —preguntó Alicia mientras corría.
—A donde sea, menos quedarnos aquí. Tenemos que refugiarnos en algún lugar donde no estemos tan expuestos—dijo Bosco echando a correr mientras disparaba a otro infectado. En ese momento vieron un helicóptero que volaba en dirección al ayuntamiento. Fue cuando Bosco vio en ello una esperanza.
Anna se quedó mirando el aparato —Un helicóptero. Están evacuando todavía ¿Hacia donde va?
Bosco observó la trayectoria del helicóptero —Va hacia el ayuntamiento, vamos.
*****
Desde la puerta de la iglesia, vimos el helicóptero, por su trayectoria, supusimos que se dirigía hacia él ayuntamiento.
La entrada de la iglesia estaba llena de cadáveres de civiles y soldados. Un helicóptero, se había estrellado en medio de la placeta. En esos momentos, tan solo quedaban los restos humeantes.
—No lograron evacuarlos a todos—dije yo arrodillándome al lado de un cadáver.
—Esto es una masacre. En mi casa no hay nadie— dijo David apareciendo en la placeta. El, había ido a su casa, la cual estaba al lado de la plaza. —Esto es una pesadilla.
De repente escuchamos un grito dentro de la iglesia seguido de unos disparos. Los cuatro apuntamos con las armas hacia la puerta y comenzamos a avanzar.
—¿Eso ha sido un infectado?—preguntó Leandro sin dejar de apuntar
—Vamos a averiguarlo—dije yo avanzando hasta la puerta.
Me acerqué a la puerta y comencé a abrirla poco a poco. Me asomé un poco y la abrí de un leve empujón con el pie. Retrocedí de un salto y apunté al interior por si aparecía algún infectado. Al ver que no salía nadie, avance y entré. Una vez dentro, encendí la linterna. El interior de la iglesia daba escalofríos. Estaba lleno de cadáveres. Las paredes estaban manchadas de sangre. Todos entramos y David cerró la puerta. Avanzamos por el interior y  llegamos hasta el altar. Encima de este, se encontraba el cadáver de un militar. Lo habían destripado. Sus tripas colgaban por un lado  y tocaban el suelo.
—Joder— dije mientras me tapaba la boca para no vomitar. Era una visión que nunca me hubiese imaginado que vería algún día.
Un jadeo nos sobresaltó en ese momento. Miramos hacia una pequeña puerta que llevaba hacia la casa del cura, allí había un militar apuntándonos con su pistola. Parecía tener muy mal aspecto.
—Alejaros de mi—dijo el militar sin dejar de apuntarnos. Este se tambaleaba. De hecho, estaba haciendo esfuerzos titánicos por mantenerse en pie.
—Tranquilo— dije guardando mi arma y levantando las manos para tranquilizarlo.—No estamos infectados. Deja que te ayude. El militar disparó al lado de mis pies y volvió a apuntarme.
—He dicho que no os acerquéis a mí.
—No estamos infectados— repetí. —Mírenos.
—Cuidado Juanma, te disparará—dijo David apuntando al militar
—Aquí nadie va a disparar a nadie. Baja el arma, bajadlas—dije yo mirando a mis compañeros de reojo. Ellos enseguida bajaron las armas y el militar pareció quedarse más tranquilo.
—¿Os han mordido?—preguntó el militar.
—No ¿Por que?—pregunté yo
—Se transmite por la mordedura—dijo el militar —Nos dimos cuenta demasiado tarde, pero lo he visto suceder. Es la mordedura. Por eso se ha extendido tan rápido.

Los cuatro nos quedamos atónitos tras la revelación del militar. Si eso era cierto, las posibilidades de evitar que se siguiera extendiendo la epidemia eran nulas. La situación era de pandemia.

Publicación del primer capitulo y forma de publicación en Septiembre.

En primer lugar, decir que entre esta tarde y mañana, subiré el capitulo 1 de la historia corregido. Será más que nada como si fuera un piloto, para mostrar que es lo que vais a ir viendo. Publicaré el capitulo y hasta Septiembre, no subiré el segundo.
Ahora bien, hablemos de el modo de publicación a partir de Septiembre. Los capítulos, serán publicados de forma semanal y de forma ininterrumpida (A menos que ocurra algo que me tenga ocupado y no pueda corregir, aunque para cuando empiece a publicar en Septiembre, ya tendré bastante adelantado). El día de publicación elegido, será el Domingo, así que cada Domingo a partir de Septiembre, habrá capitulo nuevo.
Dicho esto, a partir de que publique el primer capitulo, no publicaré ninguna entrada informativa, para así evitar que las entradas capitulo, se pierdan entra otras que no son importantes.

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sábado, 10 de junio de 2017

Todo lo que debes saber de la novela que se estrenará en Septiembre

LOS INICIOS

Zombies nació en las aulas de mi instituto en 1998 como una historia de tres folios por delante y por detrás. Años después, concretamente en 2008, decidí crear esta nueva versión para blog, con la idea de que durase no más de veinte capítulos, los cuales, se fueron incrementando debido al éxito que estaba teniendo en: ZOMBIES Aunque por aquel entonces, era muy novato y se nota en la narración y en las faltas ortográficas, especialmente al principio de la historia. Las cuales, fueron disminuyendo con el tiempo.

LA EXTENSIÓN

Debido a que la historia iba gustando, esta se fue alargando hasta tener 200 capítulos. Aunque esto no se quedó ahí y surgió la secuela NECROWORLD. La cual, desde un principio, estuvo pensada para tener otros 200 capítulos, pero esto, no terminó ahí y decidí sacar una tercera y ultima parte, titulada THE SURVIVORS LAND.  No solo eso, si no que además estoy preparando una versión cómic, la cual se ubicará en: ZOMBIES: El cómic que espero poder comenzar a publicar a principios de 2018.

LA NOVELA EN CUESTIÓN ¿DE QUE VA?

Como el propio titulo indica, se cuenta la historia de un grupo de personajes Españoles en un Apocalipsis Zombie y su periplo en este nuevo mundo gobernado por los no muertos. Es una historia que mezcla terror y drama. En ella, los personajes tendrán que sobrevivir a varios problemas, tanto externos como personales, incluso, les cogeréis cariño y odiareis a alguno de ellos.

LA CORRECCIÓN EN ESTE NUEVO BLOG Y NO EN EL OTRO.

El hecho de que haya decidido publicar la historia corregida aquí y no en el otro (El original), es por que quiero que sea una nueva etapa. Y aunque al principio quería borrar el otro blog, creo que será bueno dejarlo y marcar la diferencia entre la versión novata y antigua de la historia y esta nueva y mejorada. Y así, con un mensaje, atraer a todos los que me seguían en el otro a este, empezar juntos una nueva etapa, mucho mejor. Totalmente renovada y mejorada.







THE SURVIVORS LAND Sinopsis

Tercera y ultima entrega de la trilogía Zombies. Han pasado cinco años desde los hechos ocurridos en Necroworld. Empieza una nueva etapa para los supervivientes. Tienen un mundo  nuevo ante ellos, aunque los muertos siguen andando y el ser humano sigue sacando lo peor de si mismo. El fin de la trilogía no dejará indiferente a nadie, es el final de esta saga y este, será inolvidable.

Autor:
Juan Manuel (J-zombie)

Numero de capítulos:
200 (20 capitulos por cada volumen)

Esta tercera parte aun no tiene fecha de publicación, pero según mis cálculos, debería llegar entre 2019 y 2020. Nada más termine de publicarse el ultimo capitulo de Necroworld en este blog.

NECROWORLD Sinopsis

Tras lo sucedido en el final de Zombies, el grupo de supervivientes, llega a un lugar donde pretenden empezar una nueva y feliz vida, pero, en este mundo gobernado por los No Muertos, nada es lo que parece, muy pronto tendrán que volver a hacer lo que mejor saben... SOBREVIVIR.

Autor:
Juan Manuel (J-zombie)

Numero de capítulos:
200 capítulos (20 por cada volumen)

ZOMBIES Sinopsis

Es es año 2008. El mundo ha colapsado y los muertos caminan. Juanma y sus amigos tratarán de sobrevivir a esto en un periplo que empezará en Puzol (Valencia) y los llevará a distintos puntos de España, como Valencia, Barcelona y Madrid. Enfrentándose a todo tipo de peligros. Tanto muertos como vivos. Aquí comienza el principio de su historia.

Autor:
Juan Manuel (J-Zombie)

Numero de capítulos:
200 capítulos. (20 por cada volumen.)